Aéreo

Volar es la forma de transporte más intensiva en carbono y se prevé que sus emisiones crezcan hasta un 300 % para 2050. A nivel interno, los estados y las regiones, como la UE, abordan las emisiones de la aviación mediante sistemas de comercio con fijación previa de unos límites mínimos y otras medidas del mercado, como los impuestos, además de promover alternativas como el ferrocarril. 

Aviación internacional

En 2010, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) acordó un objetivo de crecimiento neutro en materia de emisiones de carbono para compensar todas las emisiones de dióxido de carbono de vuelos internacionales que se situasen por encima de los niveles de 2020. Para alcanzar este objetivo, en 2016 se estableció una medida basada en el mercado: el Plan de Compensación y Reducción del Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA, por su siglas en inglés).

Las obligaciones de compensación empezarán en 2021, pero la participación de los países será voluntaria hasta 2027. Además, como resultado de la campaña de cabildeo que ha llevado a cabo el sector durante la pandemia de covid-19, los Estados han acordado modificar la base de referencia por encima de la cual se deben compensar las emisiones. Esto significa que las compañías aéreas solo tendrán que compensar aquellas emisiones que excedan sus niveles de 2019, lo que en la práctica supone aplazar el comienzo del Plan al menos tres años.

Debido al débil objetivo climático que fija y a su principio de compensar en vez de reducir las emisiones de los aviones, el mecanismo CORSIA no servirá para abordar el problema del enorme impacto climático del sector. En un mundo de seguridad climática no hay lugar para la compensación de emisiones y todos los sectores, incluido el de la aviación, deben concentrarse en reducir sus emisiones.

Como miembro de la Coalición Internacional para la Aviación Sostenible, Carbon Market Watch es observador de la OACI y participa en la elaboración de normas para CORSIA. Estas normas deben garantizar que las compañías aéreas respalden proyectos climáticos adecuados y no proyectos que no logren reducir las emisiones o que perjudiquen a las comunidades.

Carbon Market Watch pide objetivos de acción climática más ambiciosos en todo el sector, que se centren particularmente en la reducción de las emisiones dentro del sector; normas de gobernanza robustas; mayor transparencia; y participación ciudadana. También apoyamos medias nacionales y regionales para la tarificación del carbono que ayuden a que el sector también apunte al objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 grados.

Aviación en la UE

Al igual que otras grandes industrias emisoras en Europa, la aviación queda cubierta por el RCDE UE. Conforme al plan inicial, las emisiones de los vuelos desde países del Espacio Económico Europeo (EEE), con destino a ellos o entre ellos estaban supuestamente cubiertas por el RCDE.

No obstante, tras la intensa presión de países no pertenecientes a la UE, esta decidió limitar el ámbito de aplicación del RCDE a vuelos dentro del EEE hasta 2024 y revisar el papel de la aviación en el RCDE UE una vez que el sistema mundial entre en vigor.

Hasta ahora, la industria de la aviación ha disfrutado de un tratamiento preferente en forma de subsidios, exenciones fiscales y derechos de emisión gratuitos. Durante la pandemia del coronavirus, el sector también ha logrado rescates con fondos públicos por valor de miles de millones de euros, en la mayoría de los casos otorgados sin condiciones medioambientales. Como parte del Pacto Verde Europeo, la Comisión Europea pretende que las compañías aéreas paguen conforme al mercado de carbono de la UE, en vez de conceder derechos de emisión gratuitos al sector.

Carbon Market Watch está de acuerdo con los planes que obligarían a las compañías aéreas a pagar conforme al RCDE UE y pide más medidas para regular las emisiones crecientes de vuelos con destino y origen en Europa. No deberían concederse rescates al sector sin fijar estrictas condiciones medioambientales y sociales. Si bien es necesario mejorar el RCDE UE, no debe sustituirse por un acuerdo internacional más débil para el sector de la aviación, dado que eso minaría la acción de Europa contra el cambio climático.