Aéreo

Volar es la forma de transporte más intensiva en carbono y se prevé que sus emisiones crezcan hasta un 300 % para 2050. A nivel interno, los estados y las regiones, como la UE, abordan las emisiones de la aviación mediante sistemas de comercio con fijación previa de unos límites mínimos y otras medidas del mercado, como los impuestos, además de promover alternativas como el ferrocarril. La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ha sido el principal foro para abordar las emisiones de la aviación internacional desde el Protocolo de Kioto de 1997.

Aviación internacional

 

En 2010, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) acordó un objetivo de crecimiento neutro en materia de emisiones de carbono para compensar todas las emisiones de dióxido de carbono de vuelos internacionales que se situasen por encima de los niveles de 2020. Para alcanzar este objetivo, en 2016 se estableció una medida basada en el mercado: el Plan de Compensación y Reducción del Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA, por su siglas en inglés).

 

Las obligaciones de compensación empezarán en 2021, pero la participación de los países será voluntaria hasta 2027. Ya es evidente que CORSIA no será suficiente para compensar el enorme impacto medioambiental de este sector. Esto se debe a su débil objetivo climático y a que se basa en compensar las emisiones de los aviones mediante la adquisición de derechos en lugar de reducirlas. En un mundo seguro no hay lugar para la compensación de emisiones y todos los sectores, incluido el de la aviación, deben concentrarse en reducir sus emisiones. 

El programa de compensación de la OACI también tendrá consecuencias para el desarrollo de las normas del Acuerdo de París. Es  crucial evitar la doble contabilización de las reducciones de emisiones. Esto significa que, por ejemplo, las reducciones que se tengan en cuenta para el cumplimiento de las obligaciones impuestas por CORSIA no se deben tener en cuenta también para las obligaciones de los países en virtud del Acuerdo de París.

Como miembro de la Coalición Internacional para la Aviación Sostenible, Carbon Market Watch es observador de la OACI y participa en la elaboración de normas para CORSIA.  Estas normas deben garantizar que las compañías aéreas respalden proyectos climáticos adecuados y no proyectos que no logren reducir las emisiones o que perjudiquen a las comunidades afectadas por los mismos. Pedimos objetivos de acción climática más ambiciosos en toda la industria, que se centren particularmente en la reducción de las emisiones dentro del sector; normas de gobernanza sólidas, mayor transparencia y participación ciudadana.

Dado que es poco probable que CORSIA impulse reducciones de las emisiones en la aviación, Carbon Market Watch trabaja en la introducción de medidas nacionales y regionales de fijación de precio  sobre el carbono que ayuden a que el sector alcance el  objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 grados.

Aviación en la UE

Al igual que otras grandes industrias emisoras en Europa, la aviación queda cubierta por el RCDE UE. Conforme al plan inicial, las emisiones de los vuelos desde países del Espacio Económico Europeo (EEE), con destino a ellos o entre ellos estaban supuestamente cubiertas por el RCDE.

No obstante, tras la intensa presión de países no pertenecientes a la UE, esta decidió limitar el ámbito de aplicación del RCDE a vuelos dentro del EEE hasta 2024 y revisar el papel de la aviación en el RCDE UE una vez que el sistema mundial entre en vigor.

Hasta ahora, la industria de la aviación ha disfrutado de un tratamiento preferente en forma de subsidios, exenciones fiscales y derechos de emisión gratuitos.

Como parte del Pacto Verde Europeo, la Comisión Europea pretende que las compañías aéreas paguen conforme al mercado de carbono de la UE, en vez de conceder derechos de emisión gratuitos al sector.

Carbon Market Watch está de acuerdo con los planes que obligarían a las compañías aéreas a pagar conforme al RCDE UE y pide más medidas para regular las emisiones crecientes de vuelos con destino y origen en Europa. Si bien es necesario mejorar el RCDE UE, no debe sustituirse por un acuerdo internacional más débil para el sector de la aviación, dado que eso minaría la acción de Europa contra el cambio climático.