Reglamento de reparto del esfuerzo

El Reglamento de reparto del esfuerzo establece objetivos vinculantes de reducción de las emisiones en los Estados miembros de la UE para sectores no cubiertos en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, concretamente, el transporte, la construcción, la agricultura y el tratamiento de residuos. El Reglamento, que abarca alrededor del 60 % de las emisiones totales de la UE, es un instrumento esencial para aplicar el Acuerdo de París en Europa.

Los Estados miembros de la UE han acordado reducir un 30% las emisiones de los sectores del Reglamento de reparto del esfuerzo para 2030. Para ello, en el verano de 2016, la Comisión Europea publicó una propuesta legislativa para el período 2021-2030. Los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo aprobarán formalmente la ley a principios de 2018.

Con el objeto de cumplir los objetivos de forma menos costosa, la Comisión propuso distintas «flexibilidades». Sin embargo, algunas de ellas son contraproducentes e introducen lagunas legales, ya que permiten que los países pospongan las reducciones de las emisiones, lo que significa que después de 2030 deberán realizarse reducciones drásticas y mucho más costosas. Dichas flexibilidades contemplan la posibilidad de utilizar créditos forestales o el excedente de permisos de emisión del mercado europeo de carbono para compensar las emisiones de la agricultura y el transporte.

También se permite la compraventa de derechos entre los Estados miembros. Si se diseñan correctamente, estos «proyectos intraeuropeos» pueden ayudar a catalizar actuaciones y evitar el estancamiento en una economía con altas emisiones de carbono en los países con bajos ingresos. De aquí podrían surgir recursos financieros adicionales para proyectos con verdadero potencial transformador, como la renovación profunda de edificios.

El Reglamento de reparto del esfuerzo presenta un enorme potencial para abrir nuevas oportunidades de bajas emisiones de carbono en los sectores que abarca, aportando así ventajas tangibles para los ciudadanos, tales como un aire más limpio, viviendas más confortables y mejores sistemas de tratamiento de residuos. Para maximizar el potencial de bajas emisiones que ofrece el Reglamento, Carbon Market Watch aboga por eliminar las lagunas legales y definir el punto de partida más preciso posible desde el cual se computaría la reducción de las emisiones.

Para más información sobre el Reglamento de reparto del esfuerzo y el impacto negativo de las lagunas legales en la acción climática de los países, visite www.effortsharing.org.