Mercados globales de carbono

En virtud de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), los países han creado mecanismos de mercado internacionales para ofrecer incentivos económicos a la reducción de emisiones en países que (antes de la firma del Acuerdo de París) carecían de objetivo climático. La próxima generación de mercados mundiales de carbono se fundamenta en el Artículo 6 del Acuerdo de París.

Uno de los mercados mundiales de carbono más grandes es el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU, que se estableció en virtud del Protocolo de Kioto. La idea era que los países ricos podían financiar proyectos a favor del clima en países en desarrollo a fin de compensar la contaminación que los primeros seguían generando en sus propios territorios. El MDL tiene un sinfín de problemas: no ha reducido las emisiones a nivel mundial y los proyectos financiados se han relacionado con violaciones de derechos humanos y destrucción del medio ambiente.

A diferencia del Protocolo de Kioto, que solo requería reducciones de emisiones por parte de los países ricos, los mercados del Acuerdo de París deben funcionar en un mundo en el que todos los países contribuyan a alcanzar el objetivo general de limitar el calentamiento global a 1,5 grados. 

Por segundo año consecutivo, las conversaciones de la ONU sobre las normas del Artículo 6 han concluido sin acuerdo. Entre los asuntos más polémicos figuran los siguientes: el traspaso al Acuerdo de París de antiguos créditos generados con el Protocolo de Kioto, cómo evitar que las reducciones de emisiones se tengan en cuenta en varios acuerdos climáticos. Otro elemento clave es cómo garantizar que los mercados mundiales de carbono reduzcan las emisiones a nivel mundial y defiendan los derechos humanos. Debido a la pandemia del coronavirus, las negociaciones no podrán retomarse hasta 2021.

Carbon Market Watch defiende que se eliminen los créditos antiguos del nuevo sistema y se introduzcan normas firmes para evitar la doble contabilización y hacer que los mercados de carbono reduzcan las emisiones a nivel mundial. Además, se necesitan garantías sólidas en el ámbito social y medioambiental para garantizar que todos los proyectos climáticos defiendan y promuevan los derechos humanos, protejan el medio ambiente y beneficien a las comunidades locales.