WATCH THIS! Boletín ONG #12: Responsabilizar los jóvenes para reducir las emisiones de las escuelas mexicanas

image2-small-20Esimage4-small-26te artículo presenta los esfuerzos de México para crear una plataforma de responsabilización de la juventud con el fin de reducir las emisiones de carbono de las escuelas. Estos esfuerzos condujeron a la creación de una NAMA para el sector escolar, lanzada en 4 Estados mexicanos, así que a la creación de un modelo que permite a esta comunidad transformar su medio ambiente.

¿Cómo los jóvenes pueden contribuir a lograr los objetivos de mitigación de México? Es esta cuestión que es la causa de la colaboración, desde 2013, entre el laboratorio social PIDES: Social Innovation, basado en México, y la Agencia alemana para la Cooperación internacional. Esta cooperación permitió la creación de un programa para escuelas a bajas emisiones, formado por dos componentes principales: la creación de la primera Medida de mitigación apropiada para cada país (NAMA) internacional para el sector escolar, y una plataforma de responsabilización de la juventud, proyecto-piloto establecido por PIDES en colaboración con 4 Gobiernos locales y actualmente en su fase inicial. Este programa tiene por principal objeto promover la educación medioambiental y la reducción de las emisiones de gas de efectos invernaderos en las escuelas, medidas de manera formal gracia a una herramienta en línea que envía la información recogida al Ministerio de Medio Ambiente.

El objetivo consistía en responsabilizar a pequeños grupos “verdes” de coordinación en cada escuela, en formarlos y en apoyar sus planes de acción ecológica durante el curso escolar. En el marco de esta NAMA, la educación a los cambios culturales y medioambientales era tan importante que las reducciones de CO2. Gracias a este programa de agente de cambio en la escuela, garantizamos una estrategia de mitigación presente y futura.

Este enfoque conceptual permitió a las comunidades reanudar los proyectos y apropiárselos. Sabíamos que las prácticas sostenibles y los cambios introducidos en función de las solicitudes debían emanar de las instituciones, más que establecerse por algunas personas externas. Permitir a los niños incluir los campos de oportunidades de su escuela respecto a seis ámbitos – las zonas verdes, la energía, la gestión de los residuos, los transportes, el agua y el consumo sostenible – et después ayudarles a encontrar soluciones juntos les permitió interiorizar los conceptos y establecer una pedagogía transformadora en cuanto a durabilidad. PIDES poco a poco olvidó su papel de coordinador para asumir el papel de consejero para estos equipos de estudiantes ecologistas.

En menos de un año, los equipos verdes de cada escuela pudieron elaborar y establecer más de 85 planes de acción y 170 medidas medioambientales, incluso la medida del impacto de CO2 de su trabajo, y los resultados se envían a las instituciones gubernamentales nacionales.image1-16

La metodología de responsabilización y la flexibilidad permitieron reforzar el compromiso de la comunidad. Después de esta fase piloto, las autoridades de México hacen de este programa su política oficial para la lucha contra los cambios climáticos en las escuelas, y existe un interés actualmente creciente por parte de otros Estados para el programa. PIDES se esfuerza actualmente en establecer un calculador NAMA en línea más fácil de utilización para estas poblaciones. No obstante, conviene señalar que a pesar de la importancia de las herramientas numéricas, que permiten la sistematización y la cuantificación de los resultados así como la masificación del programa, México está rezagado considerablemente a nivel tecnológico. El país pues se encontró frente a retos de ejecución, que intenta superar gracias a estrategias offline en esta nueva fase del programa.

La mejor manera de crear un cambio cultural en el sector escolar es hacer de esta población socios importantes de los proyectos y no solo beneficiarios. Los principios de apertura, de colaboración entre el Gobierno y la juventud, de innovación cívica y la utilización estratégica de las tecnologías son los ingredientes básicos para verdaderos cambios en países como México, donde un 50% de la población tiene menos de 26 años. Los expertos consideran que este programa puede potencialmente reducir de 15% las emisiones de CO2 en las escuelas con respeto a una referencia inicial, incluso una reducción global de 240.000 tCO2 durante la fase de ejecución, según las estimaciones. Los estudiantes tienen el poder de acelerar el cambio de manera exponencial, solo necesitan disponer de las buenas herramientas y de canales de colaboración innovadores con el Gobierno para crear ciudades más ecológicas.

Escrito por Constanza Gomez-Mont y Marielle Papin,image3-small-23
PIDES: Innovación Social 
PIDES: Social Innovation es un laboratorio social en favor de ciudades más abiertas, sostenibles e inclusivas por medio de mecanismos de colaboración entre los ciudadanos y el Gobierno y una utilización estratégica de las tecnologías.


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