WATCH THIS! Boletín ONG #12: La CMNUCC adopta directivas relativas a las garantías de REDD+

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En junio pasado, durante la reunión de la CMNUCC en Bonn, en Alemania, numerosas ONG se sorprendieron constatar que las Partes habían llegado a un acuerdo sobre un marco para REDD+, y, en particular, sobre sus garantías. Las esperas eran modestas después del fracaso de las negociaciones de diciembre de 2014 en la COP20 en Lima, donde algunos países en desarrollo influyentes se negaron a extender sus compromisos más allá del «Marco de Varsovia» convenido en la COP19. Aunque nuestra coalición – el Grupo de Trabajo REDD+ Safeguards (RSWG) – acogió bien este nuevo acuerdo, lamentamos su falta de ambición.

Contexto de las garantías de la REDD+

El acuerdo de 2015 sobre la REDD+ es el fruto de varios años de negociaciones ásperas. En 2010, en la COP16 en Cancún en México, los países dieron el paso significativo de reconocer el papel de las salvaguardias en la ejecución de la REDD+. En concreto, las partes previeron siete salvaguardias sociales, medioambientales y de gobernanza refiriéndose, en particular, al respeto de los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades locales, a la protección de los bosques naturales y una participación entera y efectiva de los protagonistas.

En 2011, las Partes convinieron directivas limitadas y generalizadas sobre los «sistemas de información sobre las garantías» (SIS – ver apartado 71 (d) destinadas a garantizar el seguimiento de las garantías. Descontento de este acuerdo, el Grupo de Trabajo RSWG hizo campaña para obtener directivas más avanzadas destinadas a garantizar una mayor responsabilisación y el respeto real de las salvaguardias.

La CMNUCC cruzó en 2013 una etapa importante con la adopción del «Marco de Varsovia para REDD+». El acuerdo prevé que los países establezcan SIS y proporcionar un «informe de información» actualizada relativa a la manera en que estas siete garantías se abordaron y se respetaron antes de obtener financiaciones en función de sus resultados. Sin embargo, no existe ninguna Directiva relativa a la información que debe incluirse en el informe.

Brasil aprovechó de este vacío para producir un informe muy criticado (el primer de una Parte), que era inferior a las nuevas normas. Las negociaciones con las ONG brasileñas revelaron un descontento profundo. El observatorio del clima brasileño cualificó el informe como «una recopilación superficial de las políticas y programas existentes», fruta de un proceso no participativo, que no respetar las salvaguardias. Hay que esperar que el reciente acuerdo sobre los detalles finales del marco de REDD+ impedirá otros países imitar a Brasil.

Directivas mínimasPeru SJ.July 2006 (42)shkd

El acuerdo de Bonn es un compromiso entre 196 partes, y entonces lejos de ser perfecto. El proyecto de decisión adoptado el 9 de junio y que se aprobará formalmente en la COP21 en París proporciona la información de base que los países deben incluir en sus informes (apartado 5). No se hace ninguna referencia a la participación, tal como se estipula en las salvaguardias, ni ninguna mención de cualquier proceso de examen independiente de los informes, lo que constituye un problema para la sociedad civil, que debe obligar a los Gobiernos a dar cuentas. Las directivas adoptadas son básicas y el proyecto se limita «a fomentar de manera viva» las partes a redactar informes exhaustivos y coherentes sobre la ejecución de las garantías, garantizando así su transparencia y su eficacia.

El compromiso, sin embargo, envía un mensaje claro a los países, protagonistas, donantes e inversores indicando que la ejecución de las salvaguardias y de los SIS deben tomarse seriamente, y que los países deben entregar un informe a la CMNUCC y al Fondo verde para el clima que demuestra de manera creíble que abordaron correctamente y respetaron las siete salvaguardias de la REDD+ antes de poder acceder a las financiaciones en función de sus resultados.

Escrito por Rosalind Reeve,
Colaborador emérito en la Ateneo School of GovernmentASoG Logo
La escuela Ateneo School of Government de Manilla ayuda al Grupo de Trabajo REDD+Safeguards (RSWG), una coalición norte-sur de más de 30 organizaciones indígenas y de la sociedad civil que cooperan para garantizar la buena ejecución de las garantías y la obtención de ventajas para las comunidades, el clima y la biodiversidad gracia al mecanismo mundial de la REDD+.

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